que tal si jugamos a engañarnos
a decir estupideces y cursileria
a aparianos y luego decirnos que nos amamos
a mentirnos a la cara con una grata sonrisa con ironía
a querer cambiar nuestras vidas pero en realidad hacer lo que siempre hacíamos.
siento cada dia. que haberte querido fue algo semejante a tener simpatia por el diablo.
en esta mezcla de emociones extrañas no se si reír o simplente llorar. quizás celebrar o tal vez soñar lo que pudo ser pero no fue.
No hay comentarios:
Publicar un comentario